234. Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos.

Frase de: Oscar Wilde
« 233. Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes. | Inicio | 235. Hay que escuchar a la cabeza, pero dejar hablar al corazón. »
20 Junio 2006

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):